Foro Nacional por la Defensa del Maíz Mexicano

Foro Nacional por la Defensa del Maíz Mexicano
Cuidad de Mexico, enero 2002

Primera Intervención

Hermanos y hermanas que han venido de diferentes lugares y de afiliaciones políticas diferentes; queremos agradecerles por la oportunidad que nos han brindado de participar con ustedes en este Foro Nacional por la Defensa del Maíz. Estamos aquí cuatro personas y somos de Los Altos de Chiapas.

Somos personas hechas de maíz y de barro, somos indígenas sotsiles. Hoy nos llaman tsotsiles, es por que nuestro nombre verdadero se a transformado en la punta de la lengua de los invasores. Somos indígenas desde que nuestra Madre Tierra nos parió y lo seguiremos siendo hasta que la misma Madre Tierra nos trague. Venimos representando a una escuela autónoma tsotsil, ubicada en Oventik Aguascalientes II, municipio San Andrés Sakamch'en de los pobres de al región de Los Altos de Chiapas.

En una escuela que nace de nuestra lucha del pueblo indígena y no indígena, en la cual sembramos nuestra lucha por la educación alternativa y emancipadora de la humanidad, porque un pueblo que no conoce su historia, su cultura es un pueblo muerto; es una escuela donde no tiene cabida la distinción de personas, es decir hombre o mujer, grande o pequeño, blanco o moreno, anciano o anciana; valemos todos y todas valemos. Es escuela de ustedes aquí presentes, de México, del mundo; escuela de los que hoy hablan mal de ella, de los que hoy la desprecian; luchamos por una educación diferente donde buscamos un bien comun, donde la perspectiva de cada luchador no sea individual.

Luchamos para conocer la que fuimos ayer, lo que somos hoy y lo que mañana seremos.
Luchamos para conocer la historia, para rescatar nuestra cultura. Porque bien sabemos que si un pueblo que conoce su historia, jamás será condenado a repetirla y jamás será vencido.

Nos hemos enterado de que las empresas agroquímicas han patentizado nuestro maíz natural para que luego compremos puro maíz transgénico; nosotros sabemos las graves consecuencias que trae este tipo de maíz que están creando, que afecta a nuestra cultura, porque para nostros los indígenas el maíz es sagrado y si estas industrias agroquímicas tratan de desaparecer nuestro maíz es como querer desaparecer parte de nuestra cultura que nos heredaron nuestros antepasados mayas. Nosotros sabemos que el maíz es nuestro alimento principal y cotidiano, es base de nuestra cultura, sabemos que nuestro primeros padres y madres Tepeu y Gukumatz nos crearon de maíz y por eso nos llamamos hombres y mujeres de maíz.

Por eso nuestros abuelos, abuelas no sembraban maíz como les daba la gana. Cuando hacían sus milpas ayunaban tres días antes de mok en nuestro calendario maya, porque el día en que empieza mok es cuando nuestros abuelos indígenas campesinos entregaban sus trabajos, sus corazones, pidiéndole protección a nuestro dios creador para que sus trabajos tuvieran éxitos, en los días de ayuno sólo comían tres tortillas como a las tres de la tarde y que tienen el tamaño de una moneda y tomaban pozol y la masa que le ponían era del tamaño de una canica, le pedían a dios para que no se enojaran.

Segunda intervención

Antes que nada muy buenas tarders a todas y todos los presentes. Yo soy un campesino indígena del Estado de Chiapas, que es uno de los Estados más ricos de la República Mexicana, por la variedad de las riquezas naturales que tiene y es un Estado que ocupa el primer grado de marginacion, de rezago educativo y de pobreza, con más de 2,000,000 de habitantes.

Nosotros estamos aquí pero no ésta la primera vez porque desde el impero Anahuak llegabamos nosotros los mayas, pero ahora volvemos a regresar de nuevo porque sabemos que desde Chiapas no nos escuchan, hoy nosotros traemos la voz de nuestros pueblos en resistencia esa voz de los pueblos de 500 años de lucha, esa voz de los que estamos en la desmemoria.

Nosotros los sobrevivientes de la muerte sin plomo estamos aquí en este foro nacional que es tán importante en contra de las semillas transgénicas y en defensa del maiz originaria.

Quiero hacerle un llamado a los señores de poder principalmente la Cámara de Senadores, la Cámara de Diputados y el Poder Ejecutivo, en lo particular no creo en palabras, si bien nos hablan de derechos constitucionales en contra de los transgénicos, quiero que lo entiendan muy bien, para nosotros los indígenas en nuestra cosmovisión el maíz es muy sagrado y forma parte de nuestra cultura, pero ahora todo mundo sabe que no están ratificados en el Congreso de la Unión los Derechos y Cultura Indígena Mexicanos y lo que ellos ratificaron es la libertad de los empresas nacionales y transnacionales, principalmente de EEUU, favoreciendo el Plan Puebla Panamá que ahora está dando como primer paso el entrometer las semillas transgénicas para luego llevar a cabo el monocultivo. Este Plan Puebla Panamá es tan sólo para el beneficio de un millón de habitantes de la clase alta y para algunos de los 15 millones de la calse media y no para los 64 millones de la clase baja en nuestro país. Para prevenir todo esto se necesita la resistencia de los mexicanos como la estamos haciendo en Chiapas y la unidad o el vínculo de las organizaciones no gubernamentates y acuerdense que nadie se libera solo y nadie libera a nadie.