Por años muchas familias, iglesias, sindicatos, organizaciones comunitarias, escuelas, salones, grupos tribales e individuos han puesto con su voluntad energía, creatividad y sus recursos para apoyar el trabajo de Escuelas para Chiapas.
El grado de actividad voluntaria que estas maravillosas personas han inventado es realmente sorprendente. Por ejemplo. Un grupo de jóvenes lesbianas estudiantes de negocios de importantes universidades del sureste de Estados Unidos obtuvieron un apoyo de diversos negocios para financiar un viaje en bicicleta de Tallahassee a Atlanta. Un grupo de preparatorianos de la bahía de San Francisco vendió tamales y dulces para construir un salón de clases en Chiapas.
En el suroeste de España, un colectivo de activistas sociales lograron reunir $N50,000 pesos por medio de bailes y otros eventos sociales. La Junta de Paz y Justicia de la Asociación Nacional de Educación ha organizado, educado y financiado por años en su reunión nacional. Varias órdenes católicas hacen donaciones regulares y distribuyen el Boletín de Escuelas para Chiapas en sus comunidades.
En Baja California, una organización de artistas ha creado el proyecto “Nuestra Carne”, significando al maíz, y distribuyen maíz zapatista libre de transgénicos, a la vez que educan usando botones que se presentan en sitios públicos como “El Hombre Maíz”. Miles de familias y comunidades están sembrando maíz zapatista, organizando plantaciones creativas, cultivan, cosechan, comen en actividades educativas. (click aquí para pedir maíz libre de transgénicos).
Quien desee ser voluntario en Chiapas debe primero asistir a la delegación Escuelas para Chiapas en horarios regulares. (Click aquí para conocer la lista de futuras delegaciones). Estas delegaciones proveen de una introducción a la realidad indígena en Chiapas estructurada y cuidadosamente controlada.
Les pedimos a aquellos que deseen ser voluntarios en Chiapas comenzar con actividades voluntarias en sus lugares de origen. Tengan en cuenta por favor que existen muy pocas oportunidades para individuos que no hablan una de las 5 lenguas mayas; la mayoría de los puestos de enseñanza son ocupados por voluntarios indígenas.



